Nairovi Vílchez apuñaló por la espalda con un pico de botella a Jairo Garay. La Policía informó que capturaron a la presunta homicida en Casigua El Cubo cuando huía. En sus declaraciones dijo que su marido se negó a llevarla a la fiesta.
Jairo Garay, un obrero de 30 años, le dio la espalda a su esposa, Nairovi Vílchez, durante una pelea conyugal y esta rompió una botella y le clavó el pico en la cervical.
La víctima gritó hasta que sus amigos, quienes lo esperaban para irse a una fiesta en la parte de afuera de la casa, ubicada en la calle 4 del barrio Hugo Chávez Frías, en el municipio Jesús María Semprún, se metieron a auxiliarlo. Lo montaron en un carro particular y lo llevaron desde Casigua El Cubo a la emergencia del Hospital III de Santa Bárbara del Zulia.
Al centro asistencial ingresó sin signos vitales. Aparentemente se desangró camino al hospital. Sus acompañantes aseguraron que no sabían cómo controlarle la hemorragia.
Sin logro
Vílchez aprovechó la confusión y huyó. La Policía la capturó horas más tarde en las afueras de Casigua El Cubo y la llevó a la sede policial.
En sus declaraciones, la mujer confesó su crimen. Recordó que ella y su pareja estaban tomando. A eso de las 9.30 de la noche, Jairo empezó a cambiarse, se bañó y se alistó. Cuando estaba en la puerta le pregunto para dónde iría. Al responderle: "A beber con unos amigos", se molestó y empezó la pelea.
Vílchez lo agarró por la camisa para que no saliera, pues siempre que lo hacía se perdía por varios días. El hombre se enfureció y la empujó. Entre golpes e insultos se acaloró la situación. La mujer aseguró que no sabe de dónde sacó la botella. Cuando se calmó ya su marido estaba en el piso desangrándose.
Nerviosa, Nairovi tomó algún dinero y unos objetos personales y se fue. La capturaron en un punto de control de la Guardia Nacional, en la Redoma de Casigua El Cubo.
Los vecinos comentaron que Nairovi tenía un carácter fuerte y no era la primera vez que agredía a su pareja. “Esa mujer es muy jodía y se la da de arrecha”, comentó un familiar de Garay en la morgue.
La Policía aseguró que en las primeras investigaciones e interrogatorios les indicaron que las peleas en esa familia eran constantes. Ambos se maltrataban.
La víctima gritó hasta que sus amigos, quienes lo esperaban para irse a una fiesta en la parte de afuera de la casa, ubicada en la calle 4 del barrio Hugo Chávez Frías, en el municipio Jesús María Semprún, se metieron a auxiliarlo. Lo montaron en un carro particular y lo llevaron desde Casigua El Cubo a la emergencia del Hospital III de Santa Bárbara del Zulia.
Al centro asistencial ingresó sin signos vitales. Aparentemente se desangró camino al hospital. Sus acompañantes aseguraron que no sabían cómo controlarle la hemorragia.
Sin logro
Vílchez aprovechó la confusión y huyó. La Policía la capturó horas más tarde en las afueras de Casigua El Cubo y la llevó a la sede policial.
En sus declaraciones, la mujer confesó su crimen. Recordó que ella y su pareja estaban tomando. A eso de las 9.30 de la noche, Jairo empezó a cambiarse, se bañó y se alistó. Cuando estaba en la puerta le pregunto para dónde iría. Al responderle: "A beber con unos amigos", se molestó y empezó la pelea.
Vílchez lo agarró por la camisa para que no saliera, pues siempre que lo hacía se perdía por varios días. El hombre se enfureció y la empujó. Entre golpes e insultos se acaloró la situación. La mujer aseguró que no sabe de dónde sacó la botella. Cuando se calmó ya su marido estaba en el piso desangrándose.
Nerviosa, Nairovi tomó algún dinero y unos objetos personales y se fue. La capturaron en un punto de control de la Guardia Nacional, en la Redoma de Casigua El Cubo.
Los vecinos comentaron que Nairovi tenía un carácter fuerte y no era la primera vez que agredía a su pareja. “Esa mujer es muy jodía y se la da de arrecha”, comentó un familiar de Garay en la morgue.
La Policía aseguró que en las primeras investigaciones e interrogatorios les indicaron que las peleas en esa familia eran constantes. Ambos se maltrataban.
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