Ahora es un "exgángster", pero en sus peores épocas, Mark Rowan (hoy llamado "reverendo" Mark) tenía bien ganado dicho mote: manipulaba drogas, se metía en peleas y robaba a diario. Estuvo 17 años entrando y saliendo de prisión constantemente.
Según dijo, un día fue a robar a una iglesia y encontró la luz. Estaba pronto a saquear el plomo del techo y lo tocó la vara del Señor. Allí, como por arte de magia, decidió cambiar su vida de criminal por el sacerdocio.
Cuando la luz lo tocó, salió de la cárcel y se sometió a cinco años de formación teológica en la universidad. Llegó a ser pastor en Devon.
El vicario tatuado, como lo conocen ahora, relata: "Tengo plena condición de reverendo”. Sobre su pasado, chistó: “Cuando no estaba cometiendo un delito era porque estaba durmiendo”
Rowan nació en Yorkshire y comenzó su misión cristiana después de su liberación de la prisión de Madera Channings en 2000, cuando se trasladó a Exeter.
Después de haber escapado de una vida de violencia y delincuencia, estableció una vida tranquila en un soñoliento pueblo de Devon, con su esposa Andrea, con quien tiene dos hijos pequeños.
"Yo solía inyectarme heroína, tomar cocaína y fumar cannabis, pero ahora soy otro”, aseguró el párroco quien es noticia por haber lanzado recientemente su libro “Condenado”, donde relata todos estos hechos.
| Pin It | Tweet |
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario